domingo, 1 de septiembre de 2013

FÁBULA DE ESOPO

El cerdo y los carneros.

Se metió un cerdo dentro de un rebaño de carneros, y pacía con ellos. Pero un día lo capturó el pastor y el cerdo se puso a gruñir y forcejar.
Los carneros lo regañaban por gritón diciéndole:
-- A nosotros también nos echa mano constantemente y nunca nos quejamos.
-- Ah sí -- replicó el cerdo --, pero no es con el mismo fin. A ustedes les echan mano por la lana, pero a mí es por mi carne.
  
Perder lo que puede reponerse no nos debe preocupar, pero sí el perder lo que es irreparable.