domingo, 9 de junio de 2013

Cómo enseñar a los niños a cuidar el medio ambiente



La consciencia ambiental no es sólo cosa de los adultos. Por el contrario, cada día es más importante desarrollar el respeto por parte de los niños a la naturaleza mediante pequeñas acciones que puedan convertirse en hábitos. De este modo garantizamos que las futuras generaciones sean mucho más amables con el planeta de lo que hemos sido nosotros.

Los pequeños no sólo aprenden con palabras y repeticiones de órdenes,  sino también con acciones. Por eso es importante enseñarles a tomar parte activa del cuidado del medio ambiente mediante la práctica

Comienza por ser tú el ejemplo; cuando los estés bañando, cierra el grifo cada vez que no utilizas el agua y explícales por qué  lo haces y cuál es la importancia de cuidar este recurso. Haz lo mismo cuando se cepillen los dientes o laven las manos. Trabajar en equipo hará que el pequeño repita la acción mucho más que si le das una orden acompañada de un regaño.

Con la luz puedes hacer lo mismo.  Explícales la importancia de no dejar las luces y aparatos eléctricos encendidos si no los estamos usando. Es necesario que ellos entiendan que no se trata sólo de un tema de ahorro de dinero, si no también de valorar los recursos.


Es bueno que los niños  entiendan que está en nuestra posibilidad reducir las emisiones de dióxido de carbono mediante una vida más ecológica: menos carro y más medios de transporte públicos o simples como la bici y nuestras piernas

Recicla en casa y deja que los niños participen activamente separando los desechos y llevándolos a sus respectivos contenedores. Si ésta es la norma en casa,  para ellos será simplemente lo habitual y repetirán siempre la acción

En casa reutiliza al máximo lo que sea posible,  incluyendo el papel. Enseña a tus hijos a imprimir menos y hacerlo por ambas caras cuando no se trate de un trabajo formal para la escuela

Cuando salgan a jugar enséñales a respetar el entorno y la naturaleza a través de hábitos simples: no botar basura en la calle, no maltratar a los animales, no maltratar las plantas o árboles, tratar con amabilidad lo que lo rodea. Enséñale también a valorar el paisaje y lo que la naturaleza ha creado: llévalo a acampar y permítele que conecte con el medio ambiente.