domingo, 21 de julio de 2013

FÁBULA DE ESOPO

La golondrina y el hijo pródigo.

Un hijo pródigo, habiendo derrochado su patrimonio, sólo le quedaba una ruana. De repente vio a una golondrina que se había adelantado a la estación. Creyendo que ya llegaba la primavera, y que por lo tanto no necesitaría más la ruana, fue también a venderla, como había hecho con sus demás bienes. Pero regresó el mal tiempo y el aire se puso más frío. Entonces, mientras se paseaba, halló a la golondrina muerta de frío.

-- ¡Malvada! -- le dijo -- Nos dañaste a los dos al mismo tiempo.
  
Toma nota de si es la hora correcta antes de ejecutar una decisión. Una acción a destiempo puede ser desastrosa.