domingo, 19 de mayo de 2013

¡SUERTE, MUCHACHOS, EN ACARIGUA!!!



El pasado jueves estuve en la Cancha de la Humboldt, invitado por la profesora Marina Maldonado, visitando a los integrantes de las dos selecciones de fútbol Sub-8, que partirán el próximos viernes con destino a  Acarigua, estado Portuguesa, a participar en los Juegos Nacionales que se llevarán a efecto del 25 al 30 del presente mes de mayo y donde nuestros muchachos,  nacidos todos en el 2005, se enfrentarán a unos ocho o diez equipos de otros estados del país. La señora Marina me dijo,  que 17 de los muchachitos que integran las selecciones merideñas viajaron en noviembre a Maturín y se trajeron la Copa Fair Play y también el título de Selección Revelación del campeonato,  por ser más pequeños que aquellos con quienes se enfrentaron. Van ahora nuestros futbolistas a Acarigua con grandes posibilidades de regresar victoriosos,  gracias al entrenamiento recibido y a la dedicación de los muchachitos, que aquí practican con jugadores de categorías más altas y… ¡les ganan! . La señora Marina señaló también que “aquí en la Cancha de la Humboldt, entrenamos los martes y jueves. También lo hacemos en la cancha privada de Progol. Las canchas de las Américas también nos las han facilitado, así como en ciertas ocasiones el Soto Rosa. Estas selecciones están conformadas por los niños que escogen los entrenadores de cada club, quienes nos los envían cuando se hace la convocatoria, clubes tales como los de las escuelas de formación Las Américas, Los Curos, Los Sauzales, cada uno de ellos hace una escogencia de los niños que luego nos envían para aca” Toda esta preparación la reciben de Pedro Nava, técnico; Andrea Mercado, José Rangel y Víctor Rudguero, entrenador del portero y del apoyo de sus padres, quienes desde las gradas sueñan con ver a sus hijos convertidos en un Messi, un cristiano Ronaldo, un Juan Arango u otras estrellas del fútbol mundial. Contagiado con la energía de mis amiguitos, le metí un puntapié a un balón, pero como andaba en alpargatas me doblé el dedo gordo del pie derecho y ahora ando cojeando, aunque feliz de haber metido un gol en ese  Maracanaíto  de la Humboldt, aunque no había nadie cubriendo el arco. ¡Je Je Je Je!  Hasta el domingo 


CHIPI                       (Carlos Páez Ortiz)