domingo, 30 de noviembre de 2014

SE NOS FUE EL CHAVO



Tenía otro tema central para la edición de Chipilín de este domingo, pero en vista del fallecimiento de don Roberto Gómez Morales, decidí  dedicarle estas líneas a él y a sus personajes, pues estoy seguro que así pasen muchos años lo vamos a seguir recordando, y viendo en sus programas,  con cariño y admiración por su genial talento, así como los adultos recuerdan a otro gran cómico mexicano como lo fue don Mario Moreno (Cantinflas).   Chespirito, como era conocido el famoso actor, comediante y escritor, según pude leer ayer en Frontera,  nació en Ciudad de México el 21 de febrero de 1929. Era hijo de Elsa Bolaños y del pintor Francisco Gómez Linares. Empezó su carrera artística en la radio y luego en la televisión. Sus programas se han transmitido en noventa países y fueron doblados en 50 idiomas. En América Latina se han visto y se ven sus programas en países como Venezuela, Colombia, Argentina Brasil, Bolivia, Guatemala, Perú,  Ecuador, Costa Rica, Nicaragua,  también en Estados Unidos y, por supuesto, en México. En mi casa todos hemos visto El Chavo del 8 y El Chapulín Colorado, muchas veces en familia,  y ni mi abuelo podía contener  la risa con todas sus ocurrencias. Sus frases, desde ¡chanfles! hasta ¡no contaban con mi astucia!, forman  parte aún de nuestro lenguaje,  pues de vez en cuando se nos sale un ¡que no panda el cúnico! y otras más. El Chavo del 8, El Chapulín Colorado, El Chómpiras, El Doctor Chapatín, (con su bolsita) y Chaparrón Bonaparte, fueron sus creaciones así como la de los personajes que los secundaban: Kiko, La Chilindrina, Don Ramón, La Bruja del 78, El Señor Barriga,  Doña Florinda, el profesor Jirafales y tantos otros. Bueno, no me queda más que desear que El Chavo tenga un barril en el Cielo, aunque con las alas le será más difícil acomodarse en él para soñar con ese mundo maravilloso que creo para divertirnos y hacernos pasar ratos de alegría y de mucha reflexión  a tantos millones de personas aquí en la Tierra.  Que descanse en paz don Roberto Gómez Bolaños.


CHIPI                        (Carlos Páez Ortiz)