domingo, 23 de noviembre de 2014

FÁBULA DE ESOPO.

La mula.


Inflada de alimento, una mula se puso a saltar, diciéndose a sí misma:
-- Mi padre es un caballo veloz en la carretera, y yo me parezco en todo a él.
Pero llegó la ocasión en que la mula se vio obligada a correr. Terminada la carrera, muy contrariada, se acordó de pronto de su verdadero padre el asno.

Siempre debemos reconocer nuestras raíces, respetando nuestras herencias y las ajenas.