domingo, 19 de octubre de 2014

FÁBULA DE ESOPO

La perra y sus cachorros.

Una perra a punto de tener su cría, seriamente pidió a un pastor un lugar donde dar a luz a sus cachorros. Cuando su petición fue concedida, de nuevo suplicó permiso para alimentar y criar a sus hijos en el mismo sitio. El pastor otra vez aceptó. Pero al cabo de algún tiempo, la perra, rodeada de sus cachorros ya crecidos, y capaces de defenderse y atacar, afirmó la toma del lugar para su derecho exclusivo, no permitiendo al pastor acercarse.
 

Antes de conceder un beneficio, deben definirse primero los límites de la concesión.