domingo, 13 de octubre de 2013

SOÑADORES…EN EL DÍA DE LA CIUDAD

Juan Rodríguez Suárez, el Capitán de la Capa Roja, soñó… con fundar una ciudad en América que le permitiera honrar y recordar a su tierra natal, la Mérida de Extremadura, de España.

El obispo Lora soñó… con crear un seminario que sembrara valores cristianos y otros conocimientos a los merideños de ese tiempo y a los del porvenir y que para cumplir esta misión  esta casa de estudios permaneciera activa durante siglos.

Don Tulio Febres Cordero soñó… con dejar un legado literario a los merideños de todas las épocas recopilando datos de su tiempo y  publicándolos  junto a las  maravillosas creaciones de su prolífica pluma.

Enrique Bourgoin soñó… tocar un día el cielo desde la cumbre más alta de Venezuela, el Pico Bolívar, (4.978 msnm) antes llamado La Columna,  y que para lograrlo solicitaría la experiencia del guía nevadero Don Domingo Peña y el apoyo del joven tovareño Heriberto Márquez.

Manuel Mujica Millán, soñó… con darle un aspecto moderno a la ciudad,   haciendo realidad los proyectos de su  mente creadora,  presentes hasta hoy en las edificaciones más representativas de nuestra Mérida.

Pedro Rincón Gutiérrez, el Rector Eterno, soñó… con modernizar la Universidad de Los Andes para transformarla en una de las más importantes de América y en fundirla con la ciudad para hacer de los dos entes uno solo e indivisible.

Carmen Delia Bencomo soñó… dedicar su poesía, su teatro, sus cuentos y sus libros a nosotros, porque sabía que seríamos los únicos con capacidad de  entender el lenguaje de sus ideas con más fidelidad que los adultos y para enseñarnos a través de su creación que nuestra fantasía y nuestro accionar pueden ser también fuente de inspiración para nosotros.
 
Manuel de la Fuente soñó… con sembrar sus esculturas en diversas áreas de la ciudad e inmortalizar los perfiles de ilustres personajes, hombres y mujeres, moldeándolos,  con su artística destreza,  en el barro,  para luego fundirlos en la nobleza perdurable del bronce.  Ah, y soñó también que,  usando como pedestal los Andes, le erigiría una imagen gigantesca a la Madre de Dios.

Ellos y muchísimos merideños, así como personas venidas de otras latitudes,  han hecho y hacen de sus sueños grandiosas realidades a favor  de la ciudad, del país y del bien común.  ¿Cuál es tu sueño, amiguito? ¿Con qué sueñas, amiguita?



CHIPI     (Carlos Páez Ortiz)