domingo, 27 de octubre de 2013

Con motivo de la FITVEN 2013

AÑORANZAS DE UNAS VACACIONES EN MARGARITA.

En un mes de agosto pasado mi papá decidió, como siempre, a última hora, creo que entusiasmado por mi mamá, que nos fuéramos para Margarita a descansar unos días en la playa. De Mérida, luego de hacer las maletas,  salimos  para El Vigía a abordar el avión que nos llevaría para Nueva Esparta. Me gustó mucho el vuelo. A los pocos minutos de  despegar podíamos ver  nuestros imponentes Andes por la ventanilla derecha y por la izquierda el majestuoso lago de Maracaibo. ¡Qué grande y bello es nuestro país! -dijo con mucho orgullo mi mamá.  Aterrizamos en Maiquetía, estiramos las piernas corriendo por el largo pasillo, para de allí volver a subirnos al avión que nos llevó hasta Porlamar. Allí tomamos un taxi que nos trasladó hasta un hotel que está arriba, en El Tirano o Playa El Agua, donde hay un cerro que parece un volcán y que se llama Guayamurí. Nos registramos en el hotel, nos pusieron un brazalete para identificarnos y al nomás llegar a la habitación salimos corriendo mi hermanita y yo a darnos un chapuzón en la piscina.  Había muchos niños, algunos merideños, y pudimos hacer algunos amiguitos. Comimos hasta saciarnos  y en la noche vivimos un espectáculo bien bonito, con bailes y música oriental.   Al día siguiente hicimos  un largo paseo guiado por la isla, durante el cual tuvimos la oportunidad de visitar la Basílica de la Virgen del Valle, el Castillo Santa Rosa,  La Asunción y  Porlamar; navegamos en lancha por los manglares de La Restinga y nadamos en una playa donde el mar parecía una piscina en el punto más occidental del estado. Compramos muchas cositas en el puerto libre y al regresar a Mérida, en los aeropuertos,  encontramos a muchos margariteños que venían a pasar varios días aquí en los Andes… y es que eso es algo que ocurre con mucha frecuencia, los merideños nos vamos para la playa y la gente que vive cerca del mar se viene a disfrutar de nuestras montañas, de nuestros pueblos y de la hospitalidad de nosotros los andinos. Creo que siempre recordaré esas vacaciones y hoy visitaré la Fitven para ver con mis padres y mi hermanita, qué otros sitios de Venezuela o del mundo podemos ir a visitar en próximas vacaciones. Aunque, les confieso, me gustaría volver para Margarita.  ¡Hasta el domingoooo!!!
CHIPI   (Carlos Páez Ortiz)