Chipi (Carlos Páez Ortiz)
domingo, 25 de agosto de 2013
VISITA A UN APRISCO EN BAILADORES
FÁBULA DE ESOPO
Las
ranas y el pantano seco
Vivían
dos ranas en un bello pantano, pero llegó el verano y se secó, por lo cual lo
abandonaron para buscar otro con agua. Hallaron en su camino un profundo pozo
repleto de agua, y al verlo, dijo una rana a la otra:
-
Amiga, bajemos las dos a este pozo.
-
Pero, y si también se secara el agua de este pozo, - repuso la compañera -¿Cómo
crees que subiremos entonces?
Moraleja: Al tratar de emprender una acción,
analiza primero las consecuencias de ella.
RINCÓN DEL POETA
EN LOS CABALLOS DE PASO (a
María Gracia)
María se compró un frasquito
y se puso a fabricarlas
con mucha dedicación.
Estábamos en la feria
sentados en los escaños
y ella producía bombitas
de diferentes tamaños
Las esferas se elevaban
entre el público asistente…
y una le cayó a un señor
en su calva reluciente.
Otra le explotó en la cara
al caballo favorito
y por moverse a esquivarla
quedó fuera el pobrecito
Una grandota pasó
cerca de un niño con globo
y al intentar agarrarla
se le fue el globo. ¡Qué bobo!
Pero María no observaba
de las pompas sus piruetas
porque ella sentía que era
fabricante de planetas!!!
CHIPI (Carlos Páez Ortiz)
domingo, 18 de agosto de 2013
Cursos vacacionales en el Ateneo de Ejido
Chipi (Carlos Páez Ortiz)
FÁBULA DE ESOPO
El águila y los
gallos.
Dos gallos reñían por la preferencia de las gallinas; y al fin uno
puso en fuga al otro.
Resignadamente se retiró el vencido a un matorral, ocultándose
allí. En cambio el vencedor orgulloso se subió a una tapia alta dándose a
cantar con gran estruendo.
Mas, no tardó un águila en caerle encima y atraparlo. Desde
entonces el gallo que había perdido la riña se quedó con todo el gallinero.
A quien hace alarde de
sus propios éxitos, no tarda en aparecerle quien se los arrebate.
RINCÓN DEL POETA
AQUÍ EL ARTE NO
DESCANSA
Hay en Ejido una casa
muy antigua,
colonial,
señorial, podría
decirse,
la de la Hacienda El Pilar.
Allí funciona hace
tiempo
la sede del Ateneo
y para muchos
muchachos
es un lugar de
recreo.
Dan ahí valiosos
cursos
de ballet, música,
danza,
de modelaje, pintura…
allí el arte no
descansa.
Hace pocos días que
fui
y la verdad me
distraje
fotografiando a las
chicas
de ballet y de
modelaje
y después de hablar
ellas
tengo una cosa
segura:
de allí muy pronto
saldrán
del arte grandes
figuras.
Cuando mi hermanita
vea
lo del ballet y todo
esto
irá con mami este
lunes
a inscribirse, y por
supuesto,
querrá ser como
Smirnova,
la gran rusa
balletista
o estar ya como
modelo
encabezando la
lista!!!
CHIPI (Carlos Páez Ortiz)
domingo, 11 de agosto de 2013
VACACIONES EN MARGARITA.

CHIPI (Carlos Páez Ortiz)
FÁBULA DE ESOPO
El perro que perseguía al león
Un perro de caza se encontró con un león y partió en su persecución. Pero
el león se volvió rugiendo, y el perro, todo atemorizado, retrocedió
rápidamente por el mismo camino. Le vio una zorra y le dijo:
-- ¡Perro infeliz! ¡Primero perseguías al león y ya ni siquiera soportas
sus rugidos!
Cuando
entres a una empresa, mantente siempre listo a afrontar imprevistos que
no te imaginabas.
RINCÓN DEL POETA
Margarita
ValsDámaso y Pascual García
Margarita, tus playas soñadoras
invitan al amor y al placer;
tu bello, dulce nombre de mujer
se viste de bellísimas auroras.
Tus mujeres, perlas y corales,
le dan al poeta inspiración.
¡Bendito sea
por siempre tu terrón!,
nidales de palomas y turpiales.
¡Bendito sea
por siempre tu terrón!
Ave marina, tierra espartana,
color de grana tus hembras son;
eres cual rosa que se engalana
bajo el idilio de una pasión.
Aunque tus campos
seque el estío,
siempre conservas alguna flor,
flor de esperanza donde el rocío
imprime terso beso de amor.
domingo, 4 de agosto de 2013
¡VAMOS A PESCAR!
Muchos
merideños y también visitantes solicitan por estos días el permiso de pesca en
el Ministerio de Poder Popular para la
Pesca y Acuicultura, y
es que estamos en plena temporada de pesca de truchas, que se inició en marzo y
culmina por allá en octubre. Curioseando un poco sobre cómo llegaron las
truchas a nuestro estado, hablamos hace ya algún tiempo con el señor Egidio
Motti, un amigo nuestro que llegó de Italia a principio de los sesentas, que
fundó aquí su distinguida familia y contribuyó con la siembra de los alevines, que
es como se llama a las truchitas bebés, en muchas de nuestras lagunas. Aquí,
según nos dijo, hay unas 200 lagunas en la Sierra Nevada y una cantidad
similar en la Sierra
de La Culata , pero son muchísimas más en todo el estado, y que él depositó
las truchitas como en 180 de esas lagunas. Esto lo hizo junto a ese grupo de
hombres y mujeres que tuvieron la idea de poblar de estos peces todas estas
aguas con el propósito de permitirles a los moradores de nuestros páramos
contar con una fuente de proteínas para su alimentación. Entre los que
conformaban el grupo se encontraban el doctor Carlos Febres Poveda, ilustre
merideño que fuera ministro del Ambiente, ya fallecido, y otro amigo nuestro,
el doctor José Ignacio León, propietario de la Truchicultura El
Paraíso, en Mucunután, a quien, por cierto, hace mucho que no vamos a visitar.
La idea de esta nota es incentivar a
nuestros amiguitos para que practiquen este sano deporte, respetando, desde
luego, las normas que se exigen para preservar nuestro frágil ambiente y para
que siempre haya truchas y uno pueda, por lo menos, lanzar el anzuelo al agua con
la esperanza de que alguna trucha pique, así al final no pesque nada… como siempre nos pasa a mi papá y a mí. ¡Je Je Je Je
Je! !Hasta el domingo!!!
CHIPI. (Carlos Páez Ortiz)
FÁBULA DE ESOPO
Un pescador, después de lanzar al mar su red, sólo cogió
un pececillo. Suplicó éste al pescador que le dejara por el momento en gracia
de su pequeñez.
- Cuando sea mayor, podrás pescarme de nuevo, y entonces seré para tí de
más provecho -, terminó el pececillo.
-¡Hombre-replicó el pescador-, bien tonto sería soltando la presa que tengo
en la mano para contar con la presa futura, por grande que sea! -
Más
vale una moneda en la mano, que un tesoro en el fondo del mar.
RINCÓN DEL POETA
Allá
en lo más alto,
donde
nace el Chama
vivía
una truchita
que
tenía la fama
de
temerle al frío
de
amar el calor
y
de gozar sólo
con
la luz del sol.
Pero
un largo invierno
el
cielo cubrió,
y
el rey de los astros
más
nunca salió,
y
ella ya cansada
de
tanto temblar
pensó
que ya era
tiempo
de emigrar.
Dijo
adiós a todos
y
emprendió el camino
a
donde quisiera
llevarla
el destino..
Y
así, sin esfuerzo,
fiel
a la corriente
pasó
muchos pueblos
y
cruzó cien puentes.
Hoy
supe de ella,
disfruta
el calor
y
un bagre fornido
le
ha dado su amor,
con
el que ha tenido
cuatro
alevincitos
y
viven toditos…
¿Dónde?
¡En Palmarito?
ChiPilín (Carlos Páez Ortiz)
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