domingo, 21 de abril de 2013

LA FÁBULA DE ESOPO


La mula


Inflada de alimento, una mula se puso a saltar, diciéndose a sí misma:

-- Mi padre es un caballo veloz en la carretera, y yo me parezco en todo a él.
Pero llegó la ocasión en que la mula se vio obligada a correr. Terminada la carrera, muy contrariada, se acordó de pronto de su verdadero padre el asno.





Siempre debemos reconocer nuestras raíces, respetando nuestras herencias y las ajenas.