martes, 11 de noviembre de 2014

A PROPÓSITO DE LA GRAN NEVADA DE ESTA SEMANA NOVEMBRINA

LEYENDA DE LAS CINCO ÁGUILAS BLANCAS


 Cinco águilas blancas volaban un día por el azul del firmamento; cinco águilas enormes, cuyos cuerpos resplandecientes producían sombras errantes sobre los cerros y montañas.

   ¿Venían del Norte? ¿Venían del Sur? La tradición indígena sólo dice que las cinco águilas blancas vinieron del cielo estrellado en una época muy remota.
   Eran aquellos días de Caribay, el genio de los bosques aromáticos, primera mujer entre los indios Mirripuyes, habitantes del Ande empinado. 
   Era la hija del ardiente Zuhé y la pálida Chía; remedaba el canto de los pájaros, corría ligera sobre el césped como el agua cristalina, y jugaba como el viento con las flores y los árboles.
   Caribay vio volar por el cielo las enormes águilas blancas, cuyas plumas brillaban a la luz del sol como láminas de plata, y quiso adornar su coraza con tan raro y espléndido plumaje. Corrió son descanso tras las sombras errantes que las aves dibujaban en el suelo; salvó los profundos valles; subió a un monte y otro monte; llegó, al fin, fatigada a la cumbre solitaria de las montañas andinas. Las pampas, lejanas e inmensas, se divisaban por un lado; y por el otro, una escala ciclópea, jaspeaba de gris y esmeralda, la escala que formaban los montes, iba por onda azul del Coquivacoa.
   Las águilas blancas se levantaron, perpendicularmente sobre aquella altura hasta perderse en el espacio. No se dibujaron más sus sombras sobre la tierra.
   Entonces Caribay pasó de un risco a otro por las escarpadas sierras, regando el suelo con sus lágrimas. Invoco a Zuhé, el astro rey, y el viento se llevó sus voces. Las águilas se habían perdido de vista, y el sol se hundía ya en el ocaso.
   Aterida de frío, volvió sus ojos al Oriente, e invocó a Chía, la pálida luna; y al punto detúvose el viento para hacer silencio. Brillaron las estrellas, y un vago resplandor en forma de semicírculo se dibujó en el horizonte.
   Caribay rompió el augusto silencio de los páramos con un grito de admiración. La luna había aparecido, y en torno de ella volaban las cinco águilas blancas refulgentes y fantásticas. Y en tanto que las águilas descendían majestuosamente, el genio de los bosques aromáticos, la india mitológica de los Andes moduló dulcemente sobre la altura su selvático cantar.
   Las misteriosas aves revolotearon por encima de las crestas desnudas de la cordillera, y se sentaron al fin, cada una sobre un risco, clavando sus garras en la viva roca; y se quedaron inmóviles, silenciosas, con las cabezas vueltas hacia el Norte, extendidas las gigantescas alas en actitud de remontarse nuevamente al firmamento azul.
   Caribay quería adornar su coroza con aquel plumaje raro y espléndido, y corrió hacia ellas para arrancarles las codiciadas plumas, pero un frío glacial entumeció sus manos: las águilas estaban petrificadas, convertidas en  cinco masas enormes de hielo.
   Caribay da un grito de espanto y huye despavorida. Las águilas blancas eran un misterio, pero no un misterio pavoroso. La luna oscurece de pronto, golpea el huracán con siniestro ruido los desnudos peñascos, y las águilas blancas se despiertan.
   Erízanse furiosas, y a medida que sacuden sus monstruosas alas el suelo se cubre de copos de nieve y la montaña toda se engalana con el plumaje blanco.
   Este es el origen fabuloso de las Sierras Nevadas de Mérida.
   Las cinco águilas blancas de la tradición indígena son los cinco elevados riscos siempre cubiertos de nieve.
   Las grandes y tempestuosas nevadas son el furioso despertar de las águilas; y el silbido del viento en esos días de páramo, es el remedo del canto triste y monótono de Caribay, y el mito hermoso de los Andes de Venezuela.

Leyenda desentrañada por Tulio Febres Cordero
Publicada en el periódico Merideño EL LÁPIZ del 10/07/1895











domingo, 9 de noviembre de 2014

CINE PIONERO ESCOLAR

CINE PIONERO ESCOLAR


EL PEOR DE LOS SUEÑOS se presentó al público de Lagunillas en las instalaciones de la Escuela Básica “Manuel Gual”, se invitó a estudiantes, padres, representantes y comunidad en general a presenciar el cortometraje producido por los alumnos de la institución y el asesoramiento y apoyo de la Licda. Johselyn Rojas y su equipo de trabajo: Jhana Fuenmayor (Diseñador gráfico) y Gustavo Arriaga (Editor). En la proyección estuvieron presentes la directora de la Escuela, Prof. Anatilisa Paredes; Prof. Marlene Prada.  Coord. del Centro de Recursos para el Aprendizaje de la escuela; Licda. Johselyn Rojas, facilitadora del Taller de Cine para Niños. La Bendición estuvo a cargo del Padre Roberto Paredes. 
En dicha presentación se contó con la presencia de la Licda. Lilian Maldonado; arquitecto Rubén Rodríguez, Sra. Mercedes Rodríguez, Licda. Nora González del IBIME Lagunillas, Sr. Daniel Mayorca, productor y camarógrafo del Canal de TV “LCTV”, los protagonistas y autores de cortometraje y sus padres, representantes y de la comunidad.









FÁBULA DE ESOPO

LOS VIAJEROS Y EL ÁRBOL FRONDOSO

 Dos viajeros, desgastados por el calor del sol del verano, se posaron al mediodía bajo las amplias ramas de un frondoso árbol. Mientras descansaban bajo su sombra, uno de los viajeros dijo al otro:
--¡Qué singularmente inútil es este árbol frondoso! Veo que no da ningún fruto, y no creo que le sirva ni un poquito al hombre! 
El árbol frondoso, interrumpiéndole, le dijo:
--¡Ustedes, compañeros desagradecidos! ¡Recibiendo ventajas de mí frondosidad y descansando bajo mi sombra, y se atreven a describirme como inútil y poco servicial!--

Siempre hay que saber valorar y agradecer los bienes recibidos. Pequeños o grandes, todos son para nuestro beneficio.



RINCÓN DEL POETA

COMO NACIÓ LA LEYENDA

Un día como el transcurrido
en Mérida esta semana
don Tulio Febres Cordero
se asomó por la ventana
y vio la Sierra Nevada
de blanco manto cubierta
y para seguirla viendo
dejó la ventana abierta.
Estuvo un rato extasiado
contemplando el panorama,
pero la brisa temprana
lo hizo volver a la cama.
Allí se durmió de nuevo
y en sueño clarividente
la indiecita Caribay
se apoderó de su mente
para contarle la historia
que inmortaliza su raza
cuando buscaba unas plumas
para adornar su coraza.
Al despertarse el Patriarca
de las Letras Merideñas
escribió lo que la india
le contó y que aquí se enseña,
su correr por las llanuras
por alta cumbres, barrancas…
en fin, la hermosa leyenda
de Las Cinco Águilas  Blancas.

CHIPI           (Carlos Páez Ortiz)  Ejido, 7/11/2014





domingo, 2 de noviembre de 2014

LA PROPIA MAESTRA

Desde hace  tiempo, los periodistas que cubren la fuente del aeropuerto de Mérida han visto llegar, de vez en cuando, en las horas del amanecer, a una docente  acompañada de alumnos suyos, para informar sobre alguna actividad de su escuela. Me refiero a la profesora Marlene Beatriz Prada Ramírez y a ella le quiero dedicar, con todo cariño,  admiración y respeto, el tema central de hoy en Chipilín. Para ello hice algunas averiguaciones. Nació en la aldea de San Agustín, cercana a Zea. En la Escuela de El Playón culminó sus estudios de primaria, mientras que el título de bachiller lo recibió en el Liceo Dr. José Ramón Vega. Adelantándome un poco,  vemos a la profesora trabajando como docente suplente en varias escuelas hasta llegar a ser docente de aula en la Escuela Básica Manuel Gual, que es donde desarrolla con sus alumnos sus interesantes y reconocidos proyectos. Un día, caminando en Lagunillas entró a la sede de una emisora y tuvo la oportunidad de conversar con el director, quien luego de conocer sus ideas le propuso hacer un programa dirigido a los niños.  Le gustó la idea, la pensó, organizó a los estudiantes y los entusiasmó antes de proponerlo a los representantes.  Empezar no fue fácil, desconocía todo acerca de producción de radio. Compró muchos discos de música infantil y escribió un guión  como de veinte páginas. El programa resultó ser todo un éxito, ya que ninguna emisora tenía ese tipo de producción. Después de los buenos comentarios, la Dirección del plantel le dijo que tenía que nombrar la escuela porque los niños y ella formaban parte de la institución. A los dos años de laborar en el aula, la liberaron para trabajar con Periodismo Escolar, actividad que ya realizaba en los dos años anteriores en su salón. Motivando a los estudiantes y docentes llegaron a tener cinco programas en diferentes emisoras de la parroquia Lagunillas. Año a año se sumaban más estudiantes y no podían dar cabida a la demanda. De allí nació la propuesta de crear una emisora propia de la escuela, que luego de año y medio de gestiones  se convirtió en la realidad que es hoy. Desde que se inició en la E. B. Manuel Gual, llevó a cabo una serie de actividades en su aula que más adelante se empezaron a efectuar en toda la escuela: tales como muestras de proyectos, programas radiales, periódico mural, rincón de lectura, planes vacacionales. Actualmente tiene el Periódico Mural, el Periódico Escolar Manuelito, La Emisora Comunitaria Recreo 106.5 FM., y han empezado a trabajar para tener sus producciones en cine, dando talleres a los  niños  para que produzcan los guiones de los cortometrajes en ficción, documentales... hasta llegar a tener una cinemateca, que es la meta,  y participar en la Villa del Cine. Además de las clases de radio y periodismo, los niños reciben las de televisión y cine. La profesora Prada ha realizado cursos en Locución, dos con la ULA y uno con la UCV, quien le otorgó el Certificado de Locutor Profesional; así mismo, tiene el  Certificado como Productora Nacional Independiente. Considera la ilustre docente que sin el respaldo de la directora profesora Ana Tilisa Paredes, de todo el personal, del alumnado de la Escuela y de los representantes, así como de instituciones oficiales y privadas, no habría cristalizado esta “gama de alternativas –según sus propias palabras- para que los niños y jóvenes tengan algo más en qué ocupar su tiempo de ocio. Dios nos de vida y salud para lograr ver consolidados los proyectos en la escuela para el beneficio de los habitantes del municipio”  ¡Hasta el domingooo!

CHIPI   (Carlos Páez Ortiz)    Ejido, 30 de octubre de 2014.




















FÁBULA DE ESOPO

El águila, el cuervo y el pastor


Lanzándose desde una cima, un águila capturó a un corderito.
La vio un cuervo y tratando de imitar al águila, se lanzó sobre un carnero, pero con tan mal conocimiento en el arte que sus garras se enredaron en la lana, y aunque batió al máximo sus alas no logró soltarse.    
Viendo el pastor lo que sucedía, cogió al cuervo, y cortando las puntas de sus alas, se lo llevó a sus niños.
Le preguntaron sus hijos acerca de qué clase de ave era aquella, y les dijo:
- Para mí, sólo es un cuervo; pero él, se cree águila.

Moraleja: Pon tu esfuerzo y dedicación en lo que realmente estás preparado, no en lo que no te corresponde.


RINCÓN DEL POETA

La orquídea
 
El gajito de la mata
de orquídea que un día te di
hija de aquella matica
que donde mi abuela vi,
me cuentas que ha florecido,
que eso te hace muy feliz,
pero más feliz me hace
porque te acuerdas de mi.

De mí que soy tu amiguito,
tu compañero de escuela,
que aprendí a escribir tu nombre
primero que el mío, Gabriela.
El que por robarle un gajo
a la mata de mi abuela,
el mismo que yo te di,
casi me dieron mi pela.


Chipi                     (Carlos Páez Ortiz)