domingo, 19 de octubre de 2014
Visita a la Escuela de Béisbol Menor Carrizal
Chipi (Carlos Páez Ortiz)
FÁBULA DE ESOPO
La perra y sus
cachorros.
Una perra a punto de tener su cría,
seriamente pidió a un pastor un lugar donde dar a luz a sus cachorros. Cuando
su petición fue concedida, de nuevo suplicó permiso para alimentar y criar a
sus hijos en el mismo sitio. El pastor otra vez aceptó. Pero al cabo de algún
tiempo, la perra, rodeada de sus cachorros ya crecidos, y capaces de defenderse
y atacar, afirmó la toma del lugar para su derecho exclusivo, no permitiendo al
pastor acercarse.
Antes de conceder un beneficio, deben definirse
primero los límites de la concesión.
RINCÓN DEL POETA
El tiempo es una vaquita
que va comiendo segundos
a sesenta por minuto.
El tiempo es una vaquita
que va comiendo minutos,
unos sesenta por hora.
El tiempo es una vaquita
que come bastantes días,
unos siete por semana.
El tiempo es una vaquita
que va comiendo semanas
a cuatro o cinco por mes.
El tiempo es un vaquita
que goza comiendo
meses,
a unos doce por año…
y ¡miren!, está gordita,
la gordura la recubre
pues ya se comió a septiembre
y se va a comer a octubre!!!
CHIPI (Carlos Páez Ortiz)
domingo, 12 de octubre de 2014
“ALGO DE MERIDA” Por Chipi (Carlos Páez Ortiz)
A mi maestra como que le gustó el trabajo que hicimos
de FÁBULA DE ESOPO
El gallo y la joya.
Un gallo, buscando comida para él y sus gallinas, encontró una piedra preciosa y
exclamó:- Si mi dueño te hubiera encontrado, y no yo, él te habría tomado, y llevado a vender; pero yo no he encontrado para ti ningún objetivo. Prefiero tener un grano de maíz que todas las joyas en el mundo.-
Moraleja:
Lo que no tiene utilidad, no tiene valor.
RINCÓN DEL POETA
A MÉRIDA, MI CIUDAD
(L Y M de Carlos Páez Ortiz)
Yo vivo en esta ciudad
La más linda de la Tierra
Regada por cuatro ríos
De eterna nieve en la sierra.
Con encajes neblina
Y la perfuman las flores
Que le envían fresco olores
Desde las cumbres andinas.
Ella es madre generosa
Que a todos brinda su abrigo
Nos da el pan de cada día
De su cultivos de trigo
Ella nos embriaga el alma
Con sus paisajes de ensueño
Y convierte en realidad
Desde su Universidad
Con la enseñanza los sueños.
Por eso aquí eché raíces,
Sintiéndome agradecido
Con tanta horas felices
Y de amor que aquí he vivido.
Que yo me vaya de aquí,
Amigo mío, nunca espere
Porque yo soy como el frailejón
Que al salir aquí se muere.
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